Primer capítulo. En Su Nombre


1º CAPÍTULO

1
TODO ESTÁ BIEN

Después de tantos meses, ahora, por fin, podía asegurar
al mil por mil que era feliz. Totalmente feliz.
Tenía a mis amigos Javier, Grétel y Daitay, a mi
hermana Jessica; también estaban conmigo mis padres, Lucía,
William y Madeleine. Por no decir Natalia, la que ya era oficialmente
mi novia. Y por último, y no menos importante, ya
no había batallas con demonios. La Guerra de Sucesión llegaría
en su debido momento.
Un dato que ya no me hacía tan feliz era que ya estábamos incorporados
al curso; al menos me consolaba que en poco tiempo
vendrían las vacaciones de Navidad.
Mis notas no se habían resentido especialmente con todo el
ajetreo vital que había llevado. Natalia, Daitay y Grétel seguían
en su línea pero, para nuestro pesar, Javi había repetido curso. Eso
de dar tres trimestres en tres días era prácticamente imposible.
―Me parece que no estás leyendo nada ―me susurró Natalia
por detrás.
Se sentó a mi lado. Estábamos en la biblioteca del instituto
repasando para un importante control de Biología y, aunque
estábamos prácticamente solos, me hablaba bajito.
―Estaba pensando ―respondí.
―Tan caviloso como siempre.
―¿Lo dudabas? ―dije riendo.
―No ―me siguió ella.
En ese momento vimos en la puerta a Javi, que miraba a todos
lados, como fascinado. Se acercó sonriente hacia nosotros.
―¿Esto es nuevo? ―preguntó ilusionado.
―Esto ¿el qué? ―repitió Natalia.
―Este sitio con tantos libros.
―¿Te refieres a la biblioteca? ―pregunté.
―Sí, ¿es nueva?
―No, Javi, lleva aquí desde hace años ―respondió Natalia.
―¿Y cómo es que yo no me he enterado?
―Quizá porque a ti todo esto no te interesa.
―La verdad es que es bonita. Todos los libros bien colocaditos
en las estanterías, el silencio…, pero la he descubierto
demasiado tarde. Ahora en lo único que pienso es en que
ya tengo la edad suficiente para irme del instituto, ya no es
obligatorio.
―Pero no tienes la suficiente como para estar trabajando
―objeté.
―Además ¿de qué trabajarías?
―De cualquier cosa. Haría más que aquí. Sigo sin entender
por qué sigo “estudiando” ―se enfurruñó.
―A lo mejor porque tus padres quieren que te formes y
que tengas un futuro mejor ―opinó mi novia.
―¿No tienes ninguna inquietud? ―le pregunté.
―Podría aprovechar el poder que tengo e interrogar a gente
para sacarles la verdad, como esos que van vestidos de negro…
o ser juez también estaría bien ―se quedó pensando.
―Pero para eso tienes que estudiar una carrera ―dijo Natalia,
sacándolo de sus pensamientos.
Javi resopló.
―Deja, deja. Solo de pensarlo estoy agotado.
Poco sacaría si seguía con ese entusiasmo.
―¿Y qué me decís de vosotros? Con esto de los demonios
apuesto a que habéis olvidado eso de hacer una carrera.
Sinceramente, me había pillado.
―Te equivocas ―objetó Natalia―. Me encantaría estudiar
Medicina.
―Madre mía, ¿medicina? Ahí hay que estudiar muchísimo,
Natalia ―replicó Javi―. ¿Y tú, Ángel?
―No lo sé. No me lo había planteado hasta ahora.
―Es una estupidez estar estudiando y no saber para qué
―opinó Javi.