Archivo mensual noviembre 2019

PorMarisol Sales

TIEMPO

TIEMPO
Querer parar, detenerte, sentarte y escribir. Que haya un universo esperándote a que le des forma y le des largas diciéndole que mañana lo harás. Dejar que salte el contestador automático. Ha dejado de escribirme porque ni escribo ni la describo, porque se siente abandonada. Si tú supieras… Si tú supieras que hace meses ando contrarreloj y aún así corro tres veces más rápido que mi tiempo. Que me consumen los apuntes a todo color y que mi letra cada vez es más ilegible porque no te crea a ti. Si tú supieras cómo te echo de menos no llorarías a mis espaldas. Si supieras que eres gran parte de mis planes y que planeo cómo darte todo lo que necesitas, me pides y me exiges. Me exigen. Me exijo. Me exijo llegar a todo y a todos como si no estuviera sujeta a un reloj y la gravedad fuera tan solo una ilusión.

Hay veces que me pierdo en mi mente escribiéndote. Porque nos hacemos falta. Porque necesito que me toques, que me ordenes las ideas. No es que no las tenga claras, que las tengo, es que necesito que ordenes todo este caos… que son mis ideas para ti.

Porque sería más fácil verte como un negocio y pautarte. Porque es lo que muchos ven en ti. Están ciegos.

Antes y después de ti no hay vida. Eres mi pasión. Eres gran parte de mí. No podría ser y estar sin ti. Sin ti no sería nada, y la nada es muy cruel.

Querida escritura,
Necesitaba escribirte y decirte que no me he olvidado de ti, aunque eso ya lo sabes. Y sé que te sabes mi número de memoria y que aún me dejas mensajes en el contestador.
¡Ah! Y dile a N.S. que no se preocupe, que pronto iré a por ella.
En cuanto tenga tiempo.

PorMarisol Sales

Mis abuelos

Mis abuelos fueron artistas, recorrieron el mundo haciendo disfrutar a la gente de su arte y también vivieron largas temporadas en distintas partes del mundo.
Me hubiese gustado escuchar de primera mano todas sus innumerables vivencias y experiencias en culturas dispares como la egipcia, hindú, turca, pakistaní, iraní, francesa, belga, griega, chipriota… con gente del mundo artístico, político y de a pie.
De ellos no solo heredo ser su nieta, sino el ver la vida de forma abierta, tener empatía, tener iniciativa y coraje, esfuerzo, constancia, no tener miedo a situaciones nuevas, luchar por mis sueños, disfrutar cada momento y ser valiente ante cualquier adversidad… esa es la herencia que me dejan a través de mi madre.
Aquí estoy junto al último cartel de la larga trayectoria como trompetista y más tarde jefe de orquesta Antonio Giménez, mi abuelo y una de tantas noticias en los periódicos de la admirada artista que fue Marisol Trigo como bailaora de flamenco, vedette y cantante, mi abuela.
Donde quiera que estéis siempre seré parte vuestra. Tengo pendiente una gran historia por escribir, la vuestra.